Seguramente éste es el post más difícil de la ristra que vengo escribiendo. Y el último también. El más difícil porque quier agradecerle muchas cosas a mucha gente, quiero hablar de los conciertos, quiero explicaros anécdotas divertidas… Y no quiero ponerme triste por algo que nos ha costado tanto trabajo y que al final ha pasado tan rápido (pero también tan bien, no?). Y el último porque acabo ya mi colaboración con estos chicos tan majos del Maremagnum. A partir de ahora deleitaré con mi verborrea sólo a amigos y conocidos…
Lo primero, y para quitármelo de encima bien rápido, lo del tiempo. Madre mía, qué sufrimiento. Yo lo llevaba mejor, pero Dani tenía el corazón en un puño todos los días. Especialmente el sábado. Y no tenía forma humana de disimularlo, el pobre. Por mucho que lo intentara, eso sí. Al final, lluvia por todas partes menos por la nuestra. Y nosotros que no sabéis lo que nos alegramos. Sólo los pobres Bombones tuvieron que probar bajo una tromba de agua que hacía presagiar lo peor. A golpe de guitarra y de agudos de Juano rompieron las nubes y nos arreglaron el fin de semana, mira. No hizo falta nitrato de plata de ése japonés ni nada. Un poco de frío sí nos hizo. Pero nada comparado con el Primavera Sound de todos los años. Y esto era bien gratis. Así que no quejarse!
¿Los conciertos? ¿Qué puedo decir yo? Claro, esto es como tener un hijo y verlo feo, imposible. Pero sí puedo decir que algunos me encantaron. Simplemente. Lo de Crepúsculo fue una fiesta, como lo de Lacrosse. Increíbles Extraperlo (por lo bien que sonaron y lo jóvenes que son). Las propuestas más intimistas, pues bien chulas también.Y sin palabras para Chinarro y Piano Magic. Bueno, demasiadas se me ocurren, en realidad. Y mi debilidad que son Klaus&Kinski y los sevillanos Bombones, mira. Es algo que no se puede escoger, está ahí y ya… Además, el vocalista de los últimos se llevó de lejos el premio al músico más divertido de todo el festival. Así que merecida mención tiene en este post. Lo del maki sushi es antológico, vamos. Y lo de Johnny Cash…
Y ahora agradecimientos. A todos los que vinisteis, claro. Y a los que pensaban venir pero al final no pudieron. El año que viene no faltéis, hombre. A Dani, a Gemma, a mi chico de los vídeos (qué tranquilo se va a quedar cuando vea que éste el mi último post) a todo el equipo técnico (técnicos de sonido, luces y regidores en especial. qué majos todos), a los artistas (que al contrario de las leyendas que siempre corren por ahí, fueron todos MAJOS MAJÍSIMOS), a todos los chicos del Depo, del Maremagnum, a la prensa, a Marc, no sé! A todos los que echaron una mano, que fueron muchos y bien divertidos, oye (y eso es lo que queda al final…). Yo estoy encantada. Espero que vosotros también. Y que los jefes también… Yo creo que sí, por las caritas de todo el mundo al final, que después con dos cervezas se relajaron y empezaron a sonreir.
Espero que nos volvamos a encontrar el año que viene. Y espero que haya muchos posts que expliquen qué ha sido el festi para ellos. Nosotros a veces estamos tan metidos que es difícil verlo con perspectiva. Por eso nos anima y nos alegra leer comentarios como el del chico de Madrid que vino expresamente por la Plaça Odissea (espero que te lo pasaras genial!). Y nos hace pensar que desde fuera tal vez se nota el mimo y el cariño que ponemos en esto, que es un poco nuestra vida. All I need is love and music, ya lo dijeron ellos… Hasta el año que viene, entonces.
pd. Os dejo alguna foto “robada” con mi móvil. Dentro de poco las oficiales. Pero éstas son de lo que pasaba por detrás. Con muchos nervios y un poco agotador, pero más divertido todavía…



